Reflexión

Confiarle todo a una sola persona puede ser tanto hermoso como doloroso, hermoso cuando es recíproco y (siendo como eres) tienes por fin con quien hablar de tus cosas (contexto) te despiertas, lo primero que haces es hablarle y te acuestas, lo último que hiciste fue hablar con él, doloroso porque sientes esa lejanía después de que te acostumbraste a ambos hablar de su día a día llega el momento en que todo se te acumula aunque sabes que lo puedes hablar, ya sientes que lo estás forzando... lo que antes era fácil decirle ahora es un nudo en el pecho, y el saber que las cosas han cambiado a tal magnitud para los dos (he de suponer), mientras él sigue con su vida entre amigos, trabajo y familia ya no hay tiempo para ti, temías que doliera y no estabas lista para sentirlo, te duele que aun habiéndole hablado de tu escasa o nula vida social simplemente sigue con su vida decide "darle espacio" y no haces más que pensar en si se encuentra bien,  si todo esto se lo ha inventado tu cabeza y lo haces sufrir tanto como sufres tú, lo frágil que la vida puede ser,  que nadie está excento de que le pase algo y lo último que hiciste fue enojarte con él, en ese momento te debates entre amor y orgullo, escoges el amor y parece no importarle. .

¿Acaso no le pasa lo mismo que a tí? y si no ¿Qué le pasa al respecto?

Comentarios

Entradas populares